Conexiones – Historias de Recuperación

Mi Experiencia, Esperanza y Recuperación en CoDA – 28 de diciembre de 2021


Me uní a las reuniones de CoDA en junio del 2021, después de una serie de relaciones codependientes poco saludables, incluyendo un matrimonio de seis años. Me endeudé con más de 10.000 dólares en mi relación más reciente. Compré un coche y muebles para mi pareja, y fui encarcelada (durante 14 días) al tratar de interrumpir una pelea en la que él estaba involucrado. Me acusaron de agresión, entre otros cargos. Después me di cuenta de que era hora de hacer algunos cambios positivos para mejorar mi vida y a mí misma.

Afortunadamente, tuve un terapeuta que me recomendó CoDA. Llevo un año soltera y nunca me he sentido mejor. Se siente muy bien ser parte de una comunidad y tener el apoyo y la comprensión que ofrecen los miembros de CoDA. ¡Gracias, CoDA, por toda la ayuda!

Lorraine 28/9/21

Pasos Primero, Segundo y Tercero en acción. Paso Primero: Admitimos que éramos impotentes ante otros y que nuestra vida se había vuelto ingobernable- 21 de Diciembre de 2021


“Excepción de entrega. Dirección y número de apartamento incorrecto», fue la última actualización de la empresa de transporte de un paquete que mi marido y yo esperábamos con gran ilusión. El miedo me llenó instantáneamente la boca del estómago, luego el fastidio se abrió paso hasta mi pecho, y después la ira llenó mi corazón y mi cara, ¡Estoy segura que poniéndola roja! ¿No es increíble lo rápido que pasamos de una emoción a otra?

Llamé a la compañía de transporte y estaba «fuera de sí» (como diría mi madre) para cuando un representante se puso al teléfono. Respiré hondo y expliqué la situación. Me dijeron que sí, que en la confirmación de la tienda figuraba el número de nuestro apartamento, pero que en la etiqueta de envío no.

Y así comenzaron mis llamadas de ida y vuelta a la tienda y a la empresa de transporte, sin conseguir absolutamente nada. ¡Quería gritar!

Estaba a punto de hacer mi cuarta llamada a la empresa de transporte cuando oí una voz tranquila en mi cabeza que decía: «Ya has llamado tres veces a ambas compañías, para un total de seis llamadas. Su respuesta no ha cambiado». Me pregunté, “¿Shy, cómo se llama cuando haces lo mismo una y otra vez y esperas un resultado diferente?». «Locura», me contesté en voz alta. Al instante recordé el Primer Paso. Esta situación se había vuelto ingobernable. No tenía ningún control sobre la empresa de transporte ni sobre la tienda. De repente, con claridad, me di cuenta de que era impotente ante la situación.

Segundo Paso: Llegamos al convencimiento de que un Poder Superior podría restaurar nuestro sano juicio.

Sólo había una cosa que sentía que podía hacer. Orar. Necesitaba recuperar mi cordura.

Tercer Paso: Decidimos poner nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de Dios, como cada uno entendemos a Dios.

Todavía de rodillas, admití ante Dios que esta situación era mejor dejarla en sus manos que en las mías. Hacer esto me dio un alivio instantáneo. Ya no me sentía enfadada ni ansiosa. Confié en que Dios se encargaría de la situación. Al día siguiente, viernes, me sorprendió ver que la información actualizada indicaba: «dirección corregida» con una nueva fecha de entrega del lunes.

El lunes recibí un aviso de que el paquete había sido entregado, pero no hubo
entrega. Confiando todavía en que Dios lo entregaría (no es un juego de palabras), llamé tranquilamente a la empresa de transporte. El paquete fue entregado en el edificio equivocado. Me dieron el número del apartamento y mi marido y yo nos apresuramos a salir por la puerta.

¡Vi nuestro paquete inmediatamente!

Cuando regresamos a casa, compartí con mi marido cómo había utilizado los Pasos para estar menos estresada. Mi marido asintió con la cabeza y dijo: «Sí, seguro que estuviste ‘más fresca que un ventilador'». Después de un rato, los dos nos echamos a reír mientras mirábamos nuestro nuevo ventilador sin aspas.

“Siga viniendo. Funciona si lo trabaja. ¡Trabájelo porque SE LO MERECE!”
-Shy D. 9/1/21

14 de Diciembre de 2021


Me uní a CoDA en septiembre de 2019, y esa fue mi primera experiencia con los Doce Pasos. En CoDA he aprendido sobre mis comportamientos codependientes y cómo no son lo que yo soy. He llorado el daño que mi codependencia ha infligido a mis hijos, a mis compañeros de trabajo y el sufrimiento que me ha causado.

Ahora puedo identificar mis comportamientos cuando los tengo o poco después. Ahora busco la validación interna. Esto ha sido y sigue siendo un gran reto para mí. Mi reacción inicial es buscar que mis necesidades se satisfagan externamente. Ahora sé que puedo satisfacer mis propias necesidades. Estoy aprendiendo a dejar ir, y a entender que no soltar es codependencia.

Mis lágrimas por el daño que causé se han secado significativamente y ahora estoy trabajando en los Pasos y estoy listo para poner todo en la sanación. El Tercer Paso ya ha sido un cambio radical. Agradezco a CoDA. Seguiré viniendo.

Mubanga C – 28/9/21

7 de diciembre de 2021


Hay un punto dulce en mi recuperación. Lo llamo el tren de CoDA. Me subí a este tren en agosto del 2016. Lo abordé en el estado de Negación; la ciudad era la Supervivencia. A medida que el tren ganaba velocidad, miré el horario junto a la puerta y descubrí que mis destinos eran la Culpa y la Vergüenza. Me senté y pensé “¡Oh, no! Me he equivocado de tren.” Pero luego pensé que la Supervivencia y la Negación habían quedado atrás; tal vez hubiera otra conexión.

Saqué un folleto del respaldo del asiento y decía que había una reunión de CoDA en el vagón club a las 12:15. Entonces el cobrador marcó mi boleto y le pregunté: «¿Hay otra conexión?». Nunca olvidaré lo que dijo. «Su destino depende de usted, pero mientras permanezca en este tren está a salvo».

Así que fui a la reunión de CoDA a las 12:15. Dijeron que el tren se detiene de vez en cuando. La gente se sube y la gente se baja, pero si te quedas en el tren y visitas el vagón del club una vez a la semana, nunca llegarás al estado de Vergüenza o al pueblo de Culpa.

Ese día encontré mi serenidad en “EL TREN EXPRESO LLAMADO EN ESTE MOMENTO». Ahora empiezo a entenderlo, y tengo esperanza, y la vida tiene sentido.

James K – 8/13/21

30 de Noviembre de 2021


Hola, me llamo Don y soy codependiente. Estoy bendecido. Dios me ha dado mucho desde mi primera reunión el 9 de agosto de 2003.
Mi Dios me quitó la rabia, la adicción al alcohol y el mal comportamiento sexual, -todo ello en mi reunión base.

Todos los días trabajo los Pasos, especialmente el Primer Paso. Mi mujer murió en 2007 y en 2019 me volví a casar. Aunque no era mi intención, esto me da un indicador de recuperación. Mi mujer hace o deja de hacer cosas que me molestaban en mi anterior matrimonio. Por razones que no comprendo, sus comportamientos no me molestan, irritan o incomodan. Sí hacen que me pregunte por qué me molestaban anteriormente. Son triviales e irrelevantes para nuestra relación. Aun así, me maravilla el poder del programa de recuperación de CoDA.

Sé que el trabajo diario de los Pasos me ha aportado sanidad y comprensión. También sé que este viaje nunca termina y que habrá muchos milagros en mi futuro.
El Doceavo Paso pudiera ser problemático para mí, pero en cambio es una bendición. Soy una persona introvertida y es poco probable que reúna a muchos codependientes que sufren en mi vecindario. Afortunadamente, CoDA elimina cualquier excusa que mi intolerancia pueda proporcionar. CoDA da oportunidades de Servicio a nivel de Reunión, a nivel de Intergrupal, a nivel de Entidad con Derecho a Voto y a nivel Mundial, para llegar a los codependientes que aún sufren. Por lo tanto, no tengo excusa.

Este escrito sirve como una pieza de divulgación. Es curioso cómo CoDA está estructurado para llegar a los codependientes que aún sufren, incluyéndome a mí.

Don B – 8/21

23 de Noviembre de 2021


Mientras recientemente llevaba un diario con mi Poder Superior, aprendí algo sobre mí misma. Estaba escribiendo sobre mi relación matrimonial y observando los comportamientos codependientes de mi pareja, que suelen ser diferentes a los míos. Manteniendo mis límites, hice lo mejor que pude para ser honesta y objetiva en mis observaciones. Mientras lo hacía, fue como si mi Poder Superior encendiera un interruptor de luz en mi mente. De repente, estaba claro que cuando mi pareja actuaba como una víctima, en consecuencia, yo también lo hacía. La claridad fue abrupta e impactante. Me di cuenta de que los patrones de evasión de mi pareja me lanzaban sistemáticamente a un frenesí inmanejable de rechazo, pánico, inseguridad y miedo. Con esta visión, que parece obvia en retrospectiva, al confiar en mi Poder Superior y en el programa, no me dejé llevar por la autocompasión, ni la intercambié por la vergüenza, ni me sumergí en la autocomplacencia (mis compañeros de supervivencia de toda la vida).

Como he ganado experiencia trabajando los Pasos y usando las herramientas, pude tomar esta conciencia, compartirla en una reunión y dejar que la recuperación no manipulada llegara en el tiempo de mi Poder Superior, no en el mío. Sobre todo, este suceso me recordó lo importante que es trabajar mi programa diariamente. Cuando entrego mi voluntad y mi vida al cuidado de mi Poder Superior, nunca sé cuándo me espera una lección liberadora o una experiencia enriquecedora.

Lindsay F – 25/8/21

Un Nuevo Comienzo – 16 de Noviembre de 2021


Hola, me llamo Darren y soy codependiente. Esta es la primera vez que presento algo así, pero sentí en mi corazón que debía hacerlo.

Soy un triple ganador. Entré por primera vez en programas de Doce Pasos en 2009. Los dejé alrededor de 2014. Durante este tiempo un amigo mencionó CoDA. Mi «pensamiento funesto» se hizo cargo. «Estoy en dos programas y no voy a participar en otra». Hoy estoy tan agradecido que soy un triple ganador y me gustaría compartir mi viaje como un recién llegado en mis primeros días del programa de CoDA.

Mi padrino me sugirió CoDA después de que hice el Sexto Paso en mis otros programas. Él nunca había estado en CoDA, pero había oído hablar del programa. Conocía mis más profundos temores del abandono, soledad y necesidad de ser amado. Me sugirió CoDA.

Esta vez le hice caso. Mi corazón estaba abierto a probar esta Fraternidad, así que fui a mi primera reunión en línea. Después de mi primera reunión, por no decir seis, supe que estaba en casa. Estaba donde necesitaba estar.

Estos dos meses y medio han sido duros. He trabajado mucho. Las emociones han sido nuevas y muy crudas. En un momento dado creí que había abierto las compuertas y que nunca se detendrían. Sin embargo, también he tenido algunas experiencias hermosas de sanación que las palabras no pueden describir; no pueden hacer justicia.

Hoy, aunque aún sea pronto, puedo mirarme al espejo y decir «me quiero». Las preocupaciones prácticamente han desaparecido y a veces ni siquiera existen. Tengo momentos de serenidad y paz que son cada vez más frecuentes. Experimento momentos de diversión, risas y carcajadas. Incluso me encuentro diciendo que «me encanta mi vida», lo cual es un milagro por sí mismo.

He tenido que lidiar con la vida en los términos de la vida estos últimos dos meses y medio. Eso ha sido realmente difícil y duro de manejar. Hoy no deseo recurrir a mi elección de adicciones para adormecer el dolor. Hoy no entro en las espirales de no poder enfrentarme a mí mismo, al remordimiento o la autocompasión. Hoy elijo el programa de CoDA, mi Poder Superior y los compañeros de viaje. Hoy trato de lidiar con el dolor, reconocer y sentir el dolor, y luego entregarlo a mi Poder Superior. Hoy tengo el deseo de elegir, un día a la vez, mis programas en lugar de las adicciones. Tengo ganas, sí, tengo ganas de seguir creciendo en el programa de CoDA. Hoy, con la mano en el corazón, sé que CoDA ha roto el ciclo y ha salvado mi vida.

Darren, Codependiente – 15/8/21

9 de noviembre de 2021


Cuando hoy leí el mensaje de CoDA, pensé en mi hermana.

Dependía mucho de ella cuando era una niña. La admiraba y era mi cuidadora. Y la mayor parte del tiempo, ella me desairó y me rechazó.

La lectura de CoDA fue sobre la libertad que viene con la aceptación de que no puedo obligar a nadie a amarme y tampoco estoy obligada a amar.

Ahora estoy en una buena relación en la que no soy desairada o rechazada y me veo a veces queriendo descartar a esta persona, decir que no es tan importante para mí o que no es tan sensacional, principalmente porque demuestra que me quiere, incluso cuando sólo soy yo misma. Otras veces me siento insensibilizada porque él está haciendo algo amoroso y me siento amenazada por ello. Estoy muy acostumbrada a tener que esforzarme para lograr la fantasía del amor. Tengo miedo que si acepto sinceramente que me ama, y que yo lo amo, me rechace como mi hermana.

Es tan bueno que me recuerden que no tengo que esforzarme tanto para que me amen, o para que me perdonen por algo desconocido que he hecho mal, o que soy mala e imposible de amar …. que puedo dejar de perseguir obsesivamente el amor imposible, y dejar de buscar el perdón.

Cuando leo: «Estar en recuperación es estar en paz», siento que parte de ello es confiar en mí misma: que mi sensación de paz cuenta y es importante. Que no estoy loca por dejar el drama de tratar de convencer a alguien que no le importo, de que soy valiosa. Que la paz es una forma preferida de estar. Mi poder superior quiere traer la paz a mi vida porque soy digna de sentirme bien – no tengo que trabajar duramente para ganar la paz. Tengo paz aceptando las limitaciones y no tratando de escalar el Monte Everest por una migaja de cariño de alguien a quien no le importo. Mi poder superior cree que está bien aceptar mis sentimientos sobre mi vida y permitir que el cariño y el amor entren en mi alma. Estoy ansiosa por ver a dónde me lleva la recuperación.

Joanne K – 3/8/21

2 de noviembre de 2021


Cambio de Estado de Ánimo. En un momento siento que tengo tanto que decir como parte de mi historia, y al momento siguiente siento que me trago todo lo que quiero decir en esta huella digital.

Cuando era joven, me sentía repetidamente inútil cuando cualquier de mis compañeros tenía grandes logros. En consecuencia, me rodeaba de personas problemáticas que no podían darme envidia, con lo cual entraba directamente en la codependencia. Ahora que he adquirido una mejor percepción, le diría a mi joven yo: «nunca fue responsabilidad de otras personas hacerte sentir lo suficientemente valioso, especialmente si es rebajando lo que ellos pueden hacer». Es muy importante rodearme de personas que puedan inspirarme.

Cuando era joven y se me rompió un sueño de forma brutal, quise cambiar mi sistema de creencias y pensar que todos los sueños son alucinaciones que te vuelven loco. Ahora, prefiero decir que los sueños son los puntos finales de mis objetivos. Si mi joven yo no quería salir lastimado, el secreto consistía en centrarse más en el camino y menos a dónde lleva. Cada vez que hago esto, los logros se construyen sobre una plataforma real y sólida que me ayuda a elevarme a sueños más grandes.

Cuando era joven y tenía un conflicto, solía tener momentos en los que lo único que pensaba era: «Debo de ser muy malo en comunicación. Me he metido en un debate acalorado». Si ahora se repite exactamente la misma situación, me recuerdo a mí mismo que la única manera de mejorar en la comunicación es hacerlo con frecuencia, en contraposición a mi estrategia de la infancia de no hacer ningún tipo de socialización fuera de mi zona de confort de dos personas.

Cuando era joven y nuevo en CoDA, habría empezado esta reseña diciendo que cada día es como una batalla clave. Pero cuando analizo la situación sin miedo, sé que lo importante es eso: ¡Cada día, consigo un progreso sólido!

Deniz – 7/3/21

* Es posible que estas páginas no hayan sido revisadas, respaldadas o aprobadas por Co-Dependents Anonymous Inc.

Los escritores aceptan una liberación compartida de derechos de autor, lo que permite a Co-NNections® y / o CoDA, Inc. publicar sus trabajos sin compensación y otorga a Co-NNections y / o CoDA, Inc. el derecho a reutilizar cualquier trabajo en publicaciones futuras. Este acuerdo permite al autor y Co-NNections y / o CoDA, Inc. el derecho a reutilizar el trabajo en cualquier esfuerzo futuro.